Me tiro al mar, me baño en tus ojos,
me sonríes, te sonrío,
parece estar todo bien.
La tormenta comienza,
te arranca de mis ojos,
te vuelvo a perder.
Caigo en el fondo,
nado buscándote,
preguntando por ti a tus reflejos,
de lejos te veo,
pero no eres tú, otra vez.
Y te busco y te busco,
encontrando sólo restos de ti,
y los agarro, los uno,
formando una casi tú.
Y no encuentro tu luz,
ni tus brazos allí,
donde quiera que estés.
Y nubes y nubes,
más me hunden, más me hacen
perderte de vista, de manos,
de besos, de lejos,
te recojo de nuevo,
pero no es a ti
a quién encuentro.
Pero es tu cuerpo,
tus manos, es tu voz.
Tus ojos no son,
los que eran.
También me gustan así,
tampoco pretendo que sean distintos.
Tal y como eres,
aunque este mar te haya cambiado
y la tormenta te llevase,
tal y como eres
te quiero, más y como
has empezado a ser.
14 dic 2011
12 dic 2011
Cedemí
Embrujado por esta fotografía, no se por qué, cada vez que la miro siento escalofríos en mi columna. Hay una cara tan bonita, conozco esos ojos que me hacen volver atrás.
Ella podrías ser tú y yo ni siquiera lo sabría. Ella podrías ser tú pero eso fue hace mucho tiempo. Ella podrías ser tú.
Desearía poder decirte lo que tú no sabes. Sueño con ese día pero es imposible. En otro mundo yo sería tuyo esta noche pero no me puedo liberar de esta vida.
Ella podrías ser tú y yo ni si quiera lo sabría. Ella podrías ser tú pero eso fue hace mucho tiempo. Ella podrías ser tú.
Lo veo todo el tiempo, veo que es cierto, una foto nunca miente.
Ella podrías ser tú y yo ni siquiera lo sabría. Ella podrías ser tú pero eso fue hace mucho tiempo. Ella podrías ser tú.
Desearía poder decirte lo que tú no sabes. Sueño con ese día pero es imposible. En otro mundo yo sería tuyo esta noche pero no me puedo liberar de esta vida.
Ella podrías ser tú y yo ni si quiera lo sabría. Ella podrías ser tú pero eso fue hace mucho tiempo. Ella podrías ser tú.
Lo veo todo el tiempo, veo que es cierto, una foto nunca miente.
Ella podrías ser tú y yo ni siquiera lo sabría.
11 dic 2011
Free
Por fin soy libre. Libre de ti, de la venda en mis ojos y de tus contradicciones.No voy a joderme mucho más tiempo.
Necesito ser mía y ser libre. Aunque te quiera y lo siga haciendo, tengo que pensar en mi vida. En lograrlo. Ser lo que siempre quise ser. Y no pienso dejar que nadie me cambie ni me manipule. Si tengo que evolucionar, lo haré sola.
Necesito ser mía y ser libre. Aunque te quiera y lo siga haciendo, tengo que pensar en mi vida. En lograrlo. Ser lo que siempre quise ser. Y no pienso dejar que nadie me cambie ni me manipule. Si tengo que evolucionar, lo haré sola.
Me siento liberada de un gran peso. Algo que nunca hago: tenerme amor propio. Pretendo que las cosas sean muy distintas a partir de ahora. Noemí, no te vuelvas a hacer daño así. A arrastrarte y amargarte por palabras vacías.
Nadie es totalmente imprescindible, y aunque me cueste meses conseguirlo, ahora sé que puedo ser feliz.
9 dic 2011
Lo que no te digo
Mi espalda, ahí se encuentra,
vacía de tus besos, cansada del frío invierno.
Y yo quiero que tras de mí estés,
que me mires y que con tu voz me quieras.
quiero quererte como nadie lo ha hecho
y como siempre lo hice.
Quiero que esta noche,
una noche como muchas noches que te tuve
te tenga de nuevo, que veas que sigues siendo ella.
Siempre fuiste ella.
En esta noche tan apagada, llena de nada,
de los huesos de tus besos y restos de tu piel en mí,
desearía que aparecieras debajo de la almohada,
que fueras pequeña y en mi mano poderte sostener
y enseñarte a volar como las nubes.
Podría escribir te quieros en mil historias,
en mil bocas distintas, tatuarlas en ojos de otras,
que no serían los tuyos, y engordar de cariño
sus recuerdos nocturnos, pero prefiero esta noche
aparecerte en la lengua y volver a enseñarte
las palabras que me decías y que quiero que repitas.
Y de las que ya, no te acuerdas.
Tú sonrisa al abrazarme;
el fuerte sol tras el mediodía,
es todo lo que me viene a la cabeza
cuando te pienso, cuando sin querer te quiero
trece mil veces al día, y no hablemos de cuando duermo,
dónde ni yo sé dónde me meto.
Joder.
Quiero que vuelvas,
y no puedo decirlo.
Quiero que conviertas mis noches
en lo que eran contigo.
Quiero que seques mi dolor
y pongas a tender mi corazón,
quiero que soples en mis ojos para que las lágrimas
no vuelvan más a ellos y emigren lejos.
Joder, vuelve.
Sin ti no tiene sentido quererte.
Vuelve,
vuelve y no sólo a mis sueños.
Te quiero cada día
cuando en mi cama no te encuentro,
y en esas horas que paso al día,
esa rutina hecha para pensarte,
esa vida, que sin ti ni es eso.
Quiero sacarte de dentro
pero a la vez te quiero en mí…
Porque, Jade, quiero que vuelvas
y me eches la soga,
aunque sea al cuello la cogería,
me dejaría caer,
con tal de que fueras tú
quién volviese a mi ventana.
Que si lo haces tú, no necesito sol
que me remueva en la cama por las mañanas.
Joder.
Te quiero más de lo que crees.
Te quiero y ya está.
Tan fácil como llover,
tan difícil como olvidar.
7 dic 2011
Inquietudes
Qué será eso que te
guardas con recelo
cada primavera que
pregunto por tus besos.
Qué serán esas
canciones, tus palabras,
lo que esconden en su
adentro.
Qué serán tus voces
en mi almohada
que serán de cristal
tus abrazos llenos
de dolor y
resentimiento,
de todas esas cosas
que antes no eran
y ahora no dejan de
serlo.
Qué esconderá tu
prosa,
tras tu lienzo de
ojos abiertos.
Qué esconderá tu
boca, entreabierta,
negando un beso.
Qué esconderá tu
cuerpo, dentro,
y tu corazón latiendo
lento.
Qué esconderá tu
sonrisa amarga
tras los tragos del "te quiero y no puedo".
Qué será lo que
buscan tus dedos,
en este cielo de
difusos pensamientos.
Qué guardará con
llave y cerrojo,
tu corazón en sus
huecos y agujeros.
Qué será de ti y de
mí,
de dos voces sin sus
dueños.
Qué tiene esta vida,
que todo lo daña y lo
trastorna.
Qué tendrá este día,
que todo lo mueve y
lo descoloca,
que me vuelve la
mirada loca,
por qué, qué es lo
que buscaré con este abrigo
arañado de arriba
abajo,
y debajo el corazón
herido.
Qué será de mí sin
ti,
aún esa frase, no me
la explico.
5 dic 2011
4/12/2011
Y desperté en un mundo dónde tú no estabas. Después de todo
este tiempo, es duro arrepentirse de algo, pero si lo llevas arrastrando
contigo acabas acostumbrándote a la cruz, al dolor, al peso y a la culpa que
llevas a la espalda.
Esta noche sólo ha sido un golpe más, otro moratón en el
pecho, una expansión del agujero que tú provocaste. Y sin embargo, me mata
abrazarte y moriría así todos los días antes que despertar en mi cama y seguir
viva. Y seguir, algo que no estoy haciendo aunque lo intente. Y sé que no lo
intento suficiente.
1 dic 2011
JODER
Me acuerdo de tu olor, como si te tuviera delante. Se me hace difícil no pensar en ti cuando me viene a la mente. O el tacto de tu piel, no... No se parece a nada que haya tocado hasta ahora. Ni la felicidad que me hacía poder besarte. No sé, no me acuerdo de cómo lo hacías, pero me acuerdo de cómo me sentía, como si no existiera más que ese cero coma dos por ciento de vida en el mundo. Tus labios. Y no sé, tus caderas, acariciar la parte de abajo de tu espalda al abrazarte cuando me despedía de ti, cuando me reencontraba contigo. Cogerte en brazos y alzarte cuando me sonreías o me decías "te quiero" y me mirabas como... No sé, como la niña que eres. Y correr contigo por la calle de la mano mientras te ríes. O decirme "Neko" varias veces y hacerme el gato en mi cama, mientras me das besos de esquimal en el pelo y sonríes sin que te vea. O contarte los lunares mientras dormías, y esa noche que tuviste una pesadilla y te diste la vuelta y me besaste toda la cara buscando la manera de saber que yo era real. O verte reírte en mi colchón, reírte en la calle, reírte en la tienda de chuches, reírte en mi sofá, reírte en fotos, reírte en vídeos, reírte en la piscina de tu casa, reírte entre besos cuando te besaba sin avisar... reírte y reírte. Y pasear tu hoyuelo por aquí y por allá.
Joder, te quiero. Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero. Eres lo que más quiero. Sigues siéndolo. Sigues siendo la Julieta de este cuento de amor. Sigo teniéndote en mi rutina, en mi monótona existencia. Sigue tu olor en mi armario, mi almohada, mis letras. Sigue tu risa en mis oídos, mis gestos, mi voz, mi aire. Siguen tus ojos en mi respirar, en mis días, mis noches, mis sueños, en mis labios. Siguen los recuerdos saltándome a la cara como cristales rotos que salen disparados al caer. Sigue el recuerdo de tu mirada a mis labios antes de besarme. De bailar contigo el tango de Roxanne. De ver películas, de dormirme en tu regazo, de tus manos en mi cara cuando me besas, de nuestras fotos y de las fotos que siempre quisimos hacer y ya no haremos. De balbucear palabras antes de dormirnos abrazadas, de soñar despiertas y reírnos al decir gilipolleces, de tu cara en las fotos de mi habitación, donde ya no estás. De tus "¿Te dejas algo?" antes de irme de tu casa y de mis "Siempre me dejo algo importante" y mirarte a los ojos. De que me quieras. Echo de menos que me quieras. Que me respires el nombre en el oído. De tenerte cerca de mi respiración. De besarte, de besarte mil veces, de acabar con todo lo demás y que me dé igual. De ti, de mí. De ese nosotras que ya no existe. De todo lo que no va a volver. De todas esas cosas, tú, cielo, de todas esas cosas tuyas que a mí ni a ningún lado volverán.
Las perdí. Te perdí.
Después de tres meses me doy cuenta de que no vas a volver.
No vas a volver.
Joder, te quiero. Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero. Eres lo que más quiero. Sigues siéndolo. Sigues siendo la Julieta de este cuento de amor. Sigo teniéndote en mi rutina, en mi monótona existencia. Sigue tu olor en mi armario, mi almohada, mis letras. Sigue tu risa en mis oídos, mis gestos, mi voz, mi aire. Siguen tus ojos en mi respirar, en mis días, mis noches, mis sueños, en mis labios. Siguen los recuerdos saltándome a la cara como cristales rotos que salen disparados al caer. Sigue el recuerdo de tu mirada a mis labios antes de besarme. De bailar contigo el tango de Roxanne. De ver películas, de dormirme en tu regazo, de tus manos en mi cara cuando me besas, de nuestras fotos y de las fotos que siempre quisimos hacer y ya no haremos. De balbucear palabras antes de dormirnos abrazadas, de soñar despiertas y reírnos al decir gilipolleces, de tu cara en las fotos de mi habitación, donde ya no estás. De tus "¿Te dejas algo?" antes de irme de tu casa y de mis "Siempre me dejo algo importante" y mirarte a los ojos. De que me quieras. Echo de menos que me quieras. Que me respires el nombre en el oído. De tenerte cerca de mi respiración. De besarte, de besarte mil veces, de acabar con todo lo demás y que me dé igual. De ti, de mí. De ese nosotras que ya no existe. De todo lo que no va a volver. De todas esas cosas, tú, cielo, de todas esas cosas tuyas que a mí ni a ningún lado volverán.
Las perdí. Te perdí.
Después de tres meses me doy cuenta de que no vas a volver.
No vas a volver.
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