5 dic 2011

4/12/2011


Y desperté en un mundo dónde tú no estabas. Después de todo este tiempo, es duro arrepentirse de algo, pero si lo llevas arrastrando contigo acabas acostumbrándote a la cruz, al dolor, al peso y a la culpa que llevas a la espalda.
Esta noche sólo ha sido un golpe más, otro moratón en el pecho, una expansión del agujero que tú provocaste. Y sin embargo, me mata abrazarte y moriría así todos los días antes que despertar en mi cama y seguir viva. Y seguir, algo que no estoy haciendo aunque lo intente. Y sé que no lo intento suficiente.

1 dic 2011

JODER

Me acuerdo de tu olor, como si te tuviera delante. Se me hace difícil no pensar en ti cuando me viene a la mente. O el tacto de tu piel, no... No se parece a nada que haya tocado hasta ahora. Ni la felicidad que me hacía poder besarte. No sé, no me acuerdo de cómo lo hacías, pero me acuerdo de cómo me sentía, como si no existiera más que ese cero coma dos por ciento de vida en el mundo. Tus labios. Y no sé, tus caderas, acariciar la parte de abajo de tu espalda al abrazarte cuando me despedía de ti, cuando me reencontraba contigo. Cogerte en brazos y alzarte cuando me sonreías o me decías "te quiero" y me mirabas como... No sé, como la niña que eres. Y correr contigo por la calle de la mano mientras te ríes. O decirme "Neko" varias veces y hacerme el gato en mi cama, mientras me das besos de esquimal en el pelo y sonríes sin que te vea. O contarte los lunares mientras dormías, y esa noche que tuviste una pesadilla y te diste la vuelta y me besaste toda la cara buscando la manera de saber que yo era real. O verte reírte en mi colchón, reírte en la calle, reírte en la tienda de chuches, reírte en mi sofá, reírte en fotos, reírte en vídeos, reírte en la piscina de tu casa, reírte entre besos cuando te besaba sin avisar... reírte y reírte. Y pasear tu hoyuelo por aquí y por allá.

Joder, te quiero. Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero. Eres lo que más quiero. Sigues siéndolo. Sigues siendo la Julieta de este cuento de amor. Sigo teniéndote en mi rutina, en mi monótona existencia. Sigue tu olor en mi armario, mi almohada, mis letras. Sigue tu risa en mis oídos, mis gestos, mi voz, mi aire. Siguen tus ojos en mi respirar, en mis días, mis noches, mis sueños, en mis labios. Siguen los recuerdos saltándome a la cara como cristales rotos que salen disparados al caer. Sigue el recuerdo de tu mirada a mis labios antes de besarme. De bailar contigo el tango de Roxanne. De ver películas, de dormirme en tu regazo, de tus manos en mi cara cuando me besas, de nuestras fotos y de las fotos que siempre quisimos hacer y ya no haremos. De balbucear palabras antes de dormirnos abrazadas, de soñar despiertas y reírnos al decir gilipolleces, de tu cara en las fotos de mi habitación, donde ya no estás. De tus "¿Te dejas algo?" antes de irme de tu casa y de mis "Siempre me dejo algo importante" y mirarte a los ojos. De que me quieras. Echo de menos que me quieras. Que me respires el nombre en el oído. De tenerte cerca de mi respiración. De besarte, de besarte mil veces, de acabar con todo lo demás y que me dé igual. De ti, de mí. De ese nosotras que ya no existe. De todo lo que no va a volver. De todas esas cosas, tú, cielo, de todas esas cosas tuyas que a mí ni a ningún lado volverán.
Las perdí. Te perdí.
Después de tres meses me doy cuenta de que no vas a volver.

No vas a volver.

30 nov 2011

Comenzar a cambiar las cosas


Hay cosas que nos hacen darnos cuenta de que no se puede hacer más, de que ya has luchado suficiente, de que no se pueden sacar más conclusiones porque no las hay, porque sólo hay una y esa es la única solución que podemos utilizar.
Es posible que no estés de acuerdo con ella pero no puedes hacer nada frente a eso, porque simplemente no te queda otra.
Y si, aún así, piensas que puedes hacer algo diferente a eso, que puedes “escapar” de tu deber, de hacer feliz a lo que te rodea o de evitar que, si ya lo es, deje de serlo. Huye. Huye de todo, del mundo y escóndete. Pero, ten por seguro que te dolerá. Te dolerá tanto que no podrás olvidar que huiste, que lo hiciste y que no sacaste fuerzas para luchar.

29 nov 2011

Una pequeña parte



Otro día que pasa vacío, otro eco en estas calles de mí misma, otro gato extraviado entre los tejados de tus besos, otro sueño... dentro de un sueño.
Y más pérdidas de tiempo, más perdida en este sin sentido, sin sentir más que esta vida de mierda que me aprieta, que me desinfla, que me exprime, hasta la última gana de hacer algo con ella.
Y así me va sin ti, fíjate. Así me va. Ni como, ni dejo comer.
Ni contigo ni sin ti, Jade. 
Ni contigo, ni sin ti.

25 nov 2011

Que no hay mayor libertad que tenerte enfrente.


Duele, la vida como un puñal hay veces que duele
Y nada tiene que ver con tu boca
Que hecha para besar hay veces que muerde
Que anuncia cordura y a veces se vuelve loca
Y duele porque la piel no es materia inerte
Y duele porque el querer es dolerse a veces

Tiembla, la vida como con miedo hay veces que tiembla
Y nada tiene que ver con el aire
Que mueve tu ropa en noches de luna escueta
Que aprieta, suelta y evoca y me enloquece
Y tiembla por los latidos que tú provocas
Y también porque el querer es temblar a veces

Y cada uno en su camino va cantando espantando sus penas
Y cada cual en su destino va llenando de soles sus venas
Y yo aquí sigo en mi trinchera, corazón, tirando piedras
Contra la última frontera
La que separa el mar del cielo del color de tus maneras
La que me lleva a la guerra
A ser semilla en la tierra

Y no me pidas tanto, corazón
Que tengo poco aire en el pulmón
Lo que tengo es un castillo en el cielo
Si viene la guadaña a mi rincón
Enjuágame la frente en tu sudor
Y le das un beso a todos si me muero

Ríe, la vida como un volcán hay veces que ríe
Y nada tiene que ver con el tiempo
Se ríe porque para ella somos tan leves
Como el humo azul que del pudor se desprende
Y ríe porque tu llanto se lo merece
Y también porque el querer es reírse a veces

Vive, la vida por compasión hay veces que vive
Y nada tiene que ver con la muerte
Y cuando llegue ese instante déjame verte
Que no hay mayor libertad que tenerte enfrente
Y que nadie sea absuelto por no quererse
Y vive porque el querer es vivir con creces

Y si todo es semilla no me dolerá la astilla
Que sangran de mi costado tus andares de chiquilla
Y no me digas nada, déjame a mí en mi ventana
Con los pies del otro lado, yo me fumo mis mañanas.

23 nov 2011

¿Sabes?



Quiero que me oigas sin juzgarme.
Quiero que opines sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mí sin exigirme.
Quiero que me ayudes sin intentar decidir por mí.
Quiero que me cuides sin anularme.
Quiero que me mires sin proyectar tus cosas en mí.
Quiero que me abraces sin asfixiarme.
Quiero que me animes sin empujarme.
Quiero que me sostengas sin hacerte cargo de mí.
Quiero que me protejas sin mentiras.
Quiero que te acerques sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten.
Que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas.... que hoy puedes contar conmigo....
Sin condiciones.
(Jorge Bucay)

Nunca lo hiciste.

PD: Inténtalo de vez en cuando, anda. Por el bien de la Humanidad y para no llenar de chichones más corazones ajenos. Eso es madurar. Tenlo en cuenta en tus futuros supuestos "enamoramientos". Que eso, conmigo, "enamorarte", no lo hiciste tampoco.


22 nov 2011

Good times for a change



Let’s pretend, baby
That you’ve just met me
And I’ve never seen you before
I’ll tell all my friends
That I think you’re starin’
And you say the same to yours